Revocación de mandato no expresa la voluntad del pueblo, según expertos

El próximo 10 de abril se llevará a cabo la famosa revocación de mandato de AMLO. Sin embargo, esto nova a sentar ningún precedente respecto a que el poder emana del pueblo.

Esto debido a que este ejercicio no está siendo impulsado auténticamente por los ciudadanos, sino por el presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido político, Morena, con una intención más política que democrática: dotar de mayor legitimidad y apoyo al mandatario en sus últimos 30 meses de gobierno, coinciden especialistas.

“Como se está llevando a cabo esté ejercicio no hay ningún aspecto positivo, porque es un mecanismo de participación ciudadana a través del cual se debe canalizar un descontento, sin embargo, su organización no ha sido por una intención genuina de la ciudadanía, sino viene desde los partidos políticos con una finalidad política”, sostiene Arturo Espinosa, fundador de la consultora Strategia Electoral.

En el compromiso 82 de 100 que asumió en el Zócalo de la Ciudad de México tras rendir protesta como el presidente, López Obrador anunció que se sometería a una revocación de mandato, la primera que se realiza en el país para determinar si el titular del Ejecutivo Federal debe o no mantenerse en el cargo.

“Habrá una consulta para preguntarle a los mexicanos si continúo en la presidencia o si renuncio, porque como lo creo y lo he dicho muchas veces, el pueblo pone y el pueblo quita. El pueblo es soberano”, dice el compromiso.

Prácticamente desde ese momento, mes a mes, el presidente López Obrador fue impulsando la organización de la revocación de mandato, en contra del espíritu de la legislación.

El artículo 5 de la Ley Federal de Revocación de Mandato establece que es un proceso solicitado por los ciudadanos.

“El proceso de revocación de mandato es el instrumento de participación solicitado por la ciudadanía para determinar la conclusión anticipada en el desempeño del cargo de la persona titular de la Presidencia de la República, a partir de la pérdida de la confianza”, se lee en la legislación.

“Se tiene que tener en cuenta que es de los ciudadanos, y solamente ellos, debiesen hacer convocatorias a votar. El hecho de que Morena y el presidente esté promoviendo es que se está tergiversando a propósito el sentido de la revocación de mandato”, explica el experto en derecho constitucional y catedrático de la UNAM, Francisco Burgoa.

Fueron los ciudadanos, impulsados por el presidente, por Morena, y por organizaciones como “Que Siga la Democracia, A.C. y Que Siga el Presidente, A.C.”, que la consulta de revocación superó su primera prueba: reunir firmas del 3% de los ciudadanos para que la convocatoria se emitiera.

“El mecanismo de revocación de mandato es de los ciudadanos, es para los ciudadanos y de ninguna manera deber ser solicitado por el presidente o partido político, senadores, diputados. Es exclusivo de los ciudadanos. Si atendemos este punto, ningún partido debió promover la recolección de firmas ni el ir a votar porque se desnaturaliza la revocación de mandato”, refiere Burgoa.

Semanas antes de que se instalen 57,500 casillas en el país (57,200 y 300 especiales) el presidente, gobernadores, funcionarios y legisladores se han volcado en la promoción de la revocación de mandato.

“Lo que quiero es que la gente participe, que los ciudadanos tengamos siempre un papel protagónico en la vida pública y que participemos en la consulta de revocación del mandato”, es una de las formas en que el presidente ha defendido la promoción de la consulta ciudadana del segundo domingo de abril.

Pero también lo ha hecho Morena. Gobernadores, funcionarios públicos, legisladores y políticos se han sumado a la promoción de la consulta de revocación de mandato .

José Perdomo Galicia, especialista de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle, coincide en que durante estos tres años, ha sido el presidente quien ha convocado a acudir a las urnas para que su permanencia sea sometida a la voluntad ciudadana.

“La consulta de revocación de mandato que se está organizando ha dejado ver que nunca ha habido voluntad del pueblo, en todo momento quien ha llamado y ha convocado ha sido el titular del Ejecutivo Federal, pero no ha sido el pueblo”, sostiene.

De acuerdo con algunas encuestas como la de El Financiero revelan que el 63% de la población votaría a favor de que el presidente se mantenga en el cargo hasta octubre de 2024.

“No veo en un genuino interés auténtico de los ciudadanos porque se vaya antes de tiempo”, refiere Arturo Espinosa.

Los expertos consultados sostienen que el espíritu de la consulta de revocación de mandato se ha revertido al promoverla como una ratificación, lo cual es absolutamente innecesario porque el artículo 83 de la Constitución establece que el presidente de México durará en el cargo seis años.

“El presidente entrará a ejercer su encargo el 1o. de octubre y durará en él seis años. El ciudadano que haya desempeñado el cargo de presidente de la República, electo popularmente, o con el carácter de interino o sustituto, o asuma provisionalmente la titularidad del Ejecutivo Federal, en ningún caso y por ningún motivo podrá volver a desempeñar ese puesto”, detalla.

Si no votan los 37 millones, ¿qué gana AMLO?

Para que el resultado de la revocación de mandato fuera vinculante, tendrá que contar con la participación del 40% de los mexicanos que están inscritos en lista nominal de electores (92 millones 823, 216), lo que que corresponde a 37 millones de votos.

El presidente López Obrador ha adelantado que aún no cumpliéndose ese porcentaje, si la mayoría de quienes votan lo hacen porque deje el cargo, lo hará.

Los especialistas consultados prevén que es complicado que más de 11 millones de mexicanos (cifra de firmas que se reunieron para solicitar la consulta) salgan a votar el 10 de abril, sin embargo, el presidente y su partido sí ganan.

“La intención es política. El objetivo de la revocación de mandato es darle un nuevo brío de legitimidad al presidente, que goza del apoyo ciudadano y que sigue siendo un presidente fuerte”, sostiene Arturo Espinosa.

Con él coincide Perdomo Galicia, pues dice que ser convocados por “la voluntad del Ejecutivo” para “beneficio del Ejecutivo” busca mandar el mensaje de que se mantiene apoyado por los ciudadanos.

“El presidente quiere seguir estando en un punto alto de popularidad personal, de una aceptación por parte de los electores, pero no tiene que ver con la buena aceptación por el buen desempeño de funciones”, afirma.

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